¿De qué me alimento?

¿Sabías que lo que comes tiene efecto en tus emociones? Muy poca gente sabe esto, pero ya está comprobado científicamente. Los alimentos con mayor acides hacen que experimentemos emociones de miedo, ansiedad y estrés, nos dejan una sensación de pesadez después de comerla debido a su alto contenido de toxinas (estos alimentos son en su mayoría de origen animal). Además, los alimentos de origen animal contienen hormonas que les fueron inyectadas a los animales para que crecieran y aumentaran su tamaño más rápido, cuando ingerimos alimentos de origen animal, también estamos ingiriendo estas hormonas que causan un desequilibrio químico en nuestro cuerpo. Como tanto las toxinas, los ácidos como las hormonas son difíciles de procesar para nuestro cuerpo, los procesos de purificación de la sangre, de digestión y de regularización hormonal tardan más en completarse.

Por otro lado, tenemos lo alimentos de base alcalina. Al comer una dieta más alcalina (hojas verdes, pasto de trigo, verduras, germinados, aguacates, jugos verdes y licuados) opuesto a una dieta ácida (alta en productos animales, carbohidratos procesados, azúcares refinados, bebidas energéticas, etc.), llenamos nuestros cuerpos con clorofila, vitaminas, minerales y oxígeno. Estos componente son más nutritivos para nuestro cuerpo, de rápida absorción, nuestro consumen poca energía para procesarlo y lo hace de una manera más rápido, por lo cual nos sentimos más ligeros al consumirlo, y nos genera emociones de bienestar y serenidad.

Comida saludable crea células saludables. A la inversa, si comemos chatarra producimos chatarra. Somos lo que comemos. ¿Con qué alimentas tu cuerpo? ¿Con qué alimentas tu mente?  Fíjate qué es lo que estás dejando entrar a tu vida, de qué calidad es y qué va a producir en ti. Un enorme acto de amor propio, es cuidar lo que dejamos entrar a nuestro ser en todos los niveles.